miércoles, 28 de octubre de 2009
MENDOSA, LA SEGUNDA BABEL
Capítulo Uno
Es verdad que los hurtos, los robos, los saqueos, siempre han existido, evidenciando la disconformidad social del hombre.
Pero lo que ocurrió en Mendosa (1) fue otra cosa, incalificable y jamás vista. La soberbia de la Especie humana diseminó la violencia en el campo y las ciudades de la provincia. La palabra comenzó a perder fuerza y a devaluarse en su contenido.
Con la palabra enferma, reinó el lenguaje del malentendido, que sólo refiere una realidad externa y acomodadiza que deja de lado los valores morales, reemplazándolos por “Valores de Mercado”.
El hombre trastocó así el sentido de su vida y confundió “tener” con “ser”. Aprendió a expresar lo contrario de lo que pensaba y sentía, dando lugar al primer antivalor como norma de vida: la Hipocresía.
Cuando los jóvenes desconocieron –porque nadie se los enseñó- el Valor de la Vida, el crimen empezó a sembrar las calles de cadáveres y a meterse en las casas sin hacer distingos de edad ni condición de las víctimas.
Fueron los comienzos del envilecimiento de la Especie.
Al desconcierto inicial le siguió el horror. Los grandes grupos económicos que hacían negocios en el periodismo, respondiendo a una pasión interesada y perversa, sistematizaron la práctica de reproducir y reiterar –hasta la morbosidad- las imágenes sangrientas de ese horror. Era el aporte sumiso de los “mass media” de la globalización, al retroceso evolutivo del Homo Sapiens.
Se aceleró la desaparición de las buenas costumbres y todo fue incertidumbre y miedo.
Mientras la ciencia médica aplaudía la clonación de órganos humanos, que alargaría la expectativa de vida del individuo, los comerciantes ofertaban la felicidad en cuotas, disimulada en sofisticados aparatos. Tanto los órganos como los electrodomésticos, eran costosísimas preciosuras que tan sólo unos pocos podrían comprar.
En este contexto, el Ser humano no reconoció su total ineptitud espiritual. Tampoco la negó.
Y otra vez, como en babilonia, hace más de 4.250 años, el hombre, enceguecido de soberbia, estaba desafiando a Dios.
(1) Mendosa: Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, significa errada, equivocada, mentirosa.
Capítulo Uno
Es verdad que los hurtos, los robos, los saqueos, siempre han existido, evidenciando la disconformidad social del hombre.
Pero lo que ocurrió en Mendosa (1) fue otra cosa, incalificable y jamás vista. La soberbia de la Especie humana diseminó la violencia en el campo y las ciudades de la provincia. La palabra comenzó a perder fuerza y a devaluarse en su contenido.
Con la palabra enferma, reinó el lenguaje del malentendido, que sólo refiere una realidad externa y acomodadiza que deja de lado los valores morales, reemplazándolos por “Valores de Mercado”.
El hombre trastocó así el sentido de su vida y confundió “tener” con “ser”. Aprendió a expresar lo contrario de lo que pensaba y sentía, dando lugar al primer antivalor como norma de vida: la Hipocresía.
Cuando los jóvenes desconocieron –porque nadie se los enseñó- el Valor de la Vida, el crimen empezó a sembrar las calles de cadáveres y a meterse en las casas sin hacer distingos de edad ni condición de las víctimas.
Fueron los comienzos del envilecimiento de la Especie.
Al desconcierto inicial le siguió el horror. Los grandes grupos económicos que hacían negocios en el periodismo, respondiendo a una pasión interesada y perversa, sistematizaron la práctica de reproducir y reiterar –hasta la morbosidad- las imágenes sangrientas de ese horror. Era el aporte sumiso de los “mass media” de la globalización, al retroceso evolutivo del Homo Sapiens.
Se aceleró la desaparición de las buenas costumbres y todo fue incertidumbre y miedo.
Mientras la ciencia médica aplaudía la clonación de órganos humanos, que alargaría la expectativa de vida del individuo, los comerciantes ofertaban la felicidad en cuotas, disimulada en sofisticados aparatos. Tanto los órganos como los electrodomésticos, eran costosísimas preciosuras que tan sólo unos pocos podrían comprar.
En este contexto, el Ser humano no reconoció su total ineptitud espiritual. Tampoco la negó.
Y otra vez, como en babilonia, hace más de 4.250 años, el hombre, enceguecido de soberbia, estaba desafiando a Dios.
(1) Mendosa: Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, significa errada, equivocada, mentirosa.
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Organizado por la Municipalidad de Junín, se dará a conocer “Mendosa, la segunda Babel”. El libro fue escrito por Saturnino Ortiz y es una recopilación de seis cuentos que buscan despertar la conciencia colectiva.
“Mendosa*, la segunda Babel”, es la narración que le da nombre a la selección de los seis cuentos que conforman el libro. En ellos, el autor intenta una advertencia al hombre actual que reincide en la soberbia de los hijos de Noé, al desafiar a Dios. Completan esta selección: “Las Fuerzas secretas”, “El señor funcionario”, “El niño y la justicia”, “Carta abierta a los jóvenes de hoy” y “El último juego”.